OPINIÓN

Proyecciones 2025

por Salvatore Giardullo Russo Salvatore Giardullo Russo
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Foto: EFE

La economía de Venezuela ha sido una de las más volátiles del mundo en las últimas dos décadas. A partir de la entrada del nuevo siglo, el país experimentó un auge económico, impulsado por los altos precios del petróleo, pero desde 2014 la crisis económica ha sido devastadora, debido a factores tanto internos como externos. El desplome de los precios del petróleo, la mala gestión económica y las sanciones internacionales, han contribuido a un colapso sin precedentes, que ha dejado al país con una inflación descontrolada, un producto interno bruto (PIB) en constante contracción y una crisis humanitaria significativa.

Sin embargo, desde 2021, el país ha comenzado a experimentar algunos signos de estabilización parcial, aunque frágil. Las proyecciones económicas para 2025 plantean múltiples escenarios posibles, que dependen de la evolución de factores clave, como las políticas económicas del gobierno, las sanciones internacionales, el precio del petróleo, la inflación y el entorno político. En las siguientes líneas, analizaremos los posibles escenarios para la economía de Venezuela en 2025, basándose en tendencias actuales, informes de organismos internacionales y el análisis de expertos.

Estado actual de la economía venezolana

Para entender las proyecciones económicas a futuro, es esencial comprender el estado actual de la economía venezolana. A lo largo de los últimos años, Venezuela ha enfrentado:

En este contexto, proyectar la evolución económica de Venezuela para 2025, implica analizar tanto las oportunidades como los desafíos estructurales que enfrenta el país.

Factores clave que afectarán la economía venezolana en 2025

  1. Precio del petróleo

El petróleo sigue siendo el pilar de la economía venezolana, representando más del 95% de sus ingresos por exportación. La recuperación del sector petrolero es, por tanto, un factor crucial para cualquier proyección económica. Sin embargo, las perspectivas para la industria petrolera son mixtas.

  1. Inflación y política monetaria

Aunque Venezuela ha experimentado una disminución de la inflación extrema en comparación con el pico de 2018, la pérdida del poder adquisitivo sigue siendo una preocupación importante. El Banco Central de Venezuela (BCV), ha implementado medidas para estabilizar el bolívar, incluida la intervención en el mercado cambiario y la adopción parcial del dólar como moneda de curso legal. No obstante, la dolarización no ha sido formalizada completamente, lo que genera incertidumbre.

  1. Inversión extranjera y sector privado

La inversión extranjera ha sido prácticamente inexistente en Venezuela desde el inicio de la crisis. Sin embargo, algunos sectores, como el agroindustrial y el farmacéutico, han comenzado a mostrar signos de reactivación. Si bien las sanciones y la incertidumbre política siguen siendo obstáculos importantes, el país sigue siendo atractivo para algunos inversores, debido a sus recursos naturales y su potencial de crecimiento a largo plazo.

  1. Impacto de las remesas y la migración

La emigración masiva de venezolanos, ha tenido un impacto dual en la economía. Por un lado, la salida de millones de personas ha reducido la presión sobre los servicios públicos, y ha generado una fuente importante de ingresos en forma de remesas. Por otro lado, la fuga de talento y mano de obra, ha afectado negativamente a sectores clave, como la salud, la educación y la industria.

  1. Estabilidadpolítica y sanciones internacionales

El entorno político es quizás el factor más incierto en las proyecciones económicas de Venezuela para 2025. El país ha estado profundamente polarizado durante más de una década, con tensiones entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición. A pesar de algunos intentos de diálogo, la situación política sigue siendo altamente impredecible.

Proyecciones para el PIB y crecimiento económico

Según las proyecciones del FMI y otros organismos internacionales, el PIB de Venezuela podría experimentar un crecimiento modesto, pero positivo, en 2025. Después de años de contracción severa, el crecimiento podría situarse entre el 2% y el 5%, dependiendo de las condiciones económicas y políticas. Si el gobierno implementa reformas económicas y se alivia parcialmente el régimen de sanciones, es posible que veamos una recuperación más significativa en sectores clave como el petróleo, la agricultura y el turismo.

Sin embargo, si las políticas económicas siguen siendo erráticas y las sanciones internacionales continúan afectando las exportaciones de petróleo, el crecimiento será más limitado. La economía podría seguir operando a niveles muy bajos en comparación con su potencial real.

Conclusiones

Las proyecciones económicas para Venezuela en 2025, dependen de varios factores interrelacionados: el precio del petróleo, la inflación, la inversión extranjera, las remesas, la estabilidad política y las sanciones internacionales. Aunque algunos signos recientes de estabilización son alentadores, el país enfrenta desafíos estructurales profundos, que dificultan una recuperación rápida.

En el mejor de los casos, Venezuela podría estar en un camino de recuperación lenta pero sostenida para 2025, con una economía que sigue dependiendo del petróleo, pero que comienza a diversificarse gradualmente. Sin embargo, la inestabilidad política y los desafíos económicos, podrían mantener al país en una situación de vulnerabilidad significativa, limitando su capacidad de crecer y mejorar el bienestar de su población.

En resumen, el futuro económico de Venezuela en 2025 es incierto, pero con potencial de mejora, si se implementan las reformas correctas y se superan los obstáculos clave que han afectado al país durante la última década.