Ante la posibilidad de un cambio de gobierno por la vía democrática y electoral, valdría la pena hacer un ejercicio sobre el efecto de las sanciones en su objetivo de apoyar la lucha democrática que se lleva adelante en Venezuela  y la inoperancia de estas para doblegar la voluntad de regímenes de corte socialistas, castristas, o marxista. Pareciera que la experiencia del Departamento de Estado, de la CIA y el Pentágono en sus múltiples recetas en política exterior, no ham comprendido que los tiempos históricos, tecnológicos y políticos han cambiado para poner imponer sus sanciones.

Ciertamente, las sanciones económicas son una herramienta compleja que puede ser eficaz en algunos casos, pero también puede ser inoperante o contraproducente; por lo cual, es importante evaluar cuidadosamente sus razones, motivos, posibles beneficios y riesgos antes de imponerlas para evaluar sus resultados como herramienta diplomática y política. Las sanciones económicas, también conocidas como medidas coercitivas unilaterales (MCU), son herramientas que utilizan algunos gobiernos, en particular Estados Unidos, con la creencia que pueden presionar a otros gobiernos para cambiar su comportamiento. Estas sanciones pueden tomar diversas formas, incluyendo: -presionar a un gobierno para que cambie su comportamiento, -detenga actividades dañinas o cumpla con sus obligaciones internacionales; -disuada al gobierno objetivo de adoptar un comportamiento futuro que se considere perjudicial o peligroso, o aunque la ley no es retroactiva, “castigar” si se puede llamar así, a un gobierno por su comportamiento, basado en una violación del derecho internacional o un crimen de lesa humanidad.

A día de hoy, algunos gobiernos se encuentran sujetos a sanciones económicas unilaterales implementadas principalmente por Estados Unidos y otras entidades internacionales como la Unión Europea; sanciones que varían en su alcance e intensidad, dependiendo del país o gobierno objetivo y las razones que motivan su imposición.

Algunos de los gobiernos con sanciones económicas más relevantes en la actualidad incluyen a: Rusia. Tras la invasión a  Ucrania en febrero de 2022, Rusia ha sido objeto de un conjunto de sanciones sin precedentes por parte de Estados Unidos, la Unión Europea, y otros países. Estas sanciones incluyen: -restricciones comerciales, -congelaciones de activos, -prohibiciones de viaje, -exclusiones del sistema financiero internacional; al igual que Irán; Corea del Norte, Cuba y Venezuela desde 2017, por – violación de los DD.HH, -crisis económica y humanitaria que enfrenta el país. Estas sanciones incluyen -restricciones comerciales, las cuales contemplan prohibición o limitación de la importación y exportación de diversos bienes y servicios, incluyendo petróleo, gas natural y productos financieros; -congelaciones de activos, es decir la inmovilización de los activos financieros del gobierno, entidades y personas relacionadas con este, en el sistema bancario internacional; -prohibiciones de viaje, en cuanto a la entrada a Estados Unidos para funcionarios del gobierno venezolano y personas designadas; y -exclusiones del sistema financiero internacional, limitando el acceso del gobierno y de entidades relacionadas a servicios financieros como transferencias bancarias y préstamos internacionales. La cuestión está en que la globalización, la nueva economía, la corrupción, las tecnologías de la informática y las monedas digitales acabaron con la efectividad de las sanciones económicas.

A lo largo de la historia, se han implementado numerosas sanciones económicas que han demostrado ser inoperantes o contraproducentes. La sobrevivencia de regímenes como los de Cuba, Corea del Norte Rusia y China han logrado evadir los sistemas de sanciones y representan la “prueba reina de su inoperatividad. Si bien las sanciones económicas pueden ser un instrumento eficaz para presionar a los gobierno, también pueden tener consecuencias imprevistas y generar efectos negativos no deseados, incluso contraproducentes, logrando el resultado contrario al que se busca.

En una revisión rápida, de los diversos factores que contribuyen a la ineficacia de las sanciones económicas, se encuentran entre ellos: -La falta de cooperación internacional: La efectividad de las sanciones económicas a menudo depende de la cooperación internacional. Si otros países no implementan o hacen cumplir las sanciones, estas pueden ser fácilmente eludidas por el gobierno objetivo. -El Impacto en la población civil como es el caso venezolano con un impacto desproporcionado en la población de a pie, causando sufrimiento y exacerbando las condiciones socioeconómicas preexistentes. Efectos que el gobierno ha sabido utilizar inteligentemente al señalar que debido a las sanciones no hay medicinas para la diabetes, pero paradójicamente, si hay posibilidad de importar camionetas de lujo, exquisiteces “mayameras” y todo el whisky y vinos espumantes de todas las marcas para los cientos de bodegones para los recién educados paladares del siglo XXI.

Hay que tener en cuenta que las sanciones económicas pueden tener efectos económicos repercusivos en el país que las impone, especialmente, sí  este tiene estrechos vínculos comerciales o financieros con el Estado sancionado como es el caso de Venezuela, que si en un momento fue el principal exportador de petróleo a Estados Unidos, luego de las sanciones, gracias a la globalización y nuevas tecnología ha podido desarrollar estrategias para evadir las sanciones, con el uso de intermediarios a la sombre de Pdvsa; el contrabando de bienes con la fuga de combustibles y materias primas y el desarrollo de sectores económicos alternativos. En este orden la debilidad del Estado de Derecho y de sus instituciones, permiten que la corrupción y ciertas élites puedan desviar recursos destinados a la población para mitigar el impacto de las sanciones, exacerbando la desigualdad y el resentimiento social.

Si el objetivo de las sanciones es lograr que los regímenes cambien su comportamiento, política e históricamente está demostrado que las sanciones económicas no siempre son eficaces para lograr estos objetivos, debido a que en la mayoría de los casos, han sido contraproducentes y fortalecen a los regímenes  sirviendo más bien como la excusa perfecta ante el pueblo para justificar su inoperancia.. No hay que comerse el cuento , las sanciones no han cumplido sus efectos y ha servido a los sancionados para justificar sus incapacidades e ineficiencias. Un venezolano de a pie.


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