Apóyanos

Ecuador: entre el capitalismo y el socialismo del siglo XXI

    • X
    • Facebook
    • Whatsapp
    • Telegram
    • Linkedin
    • Email
  • X
  • Facebook
  • Whatsapp
  • Telegram
  • Linkedin
  • Email

Ecuador se encamina hacia una intensa campaña electoral de segunda vuelta, prevista para el próximo 13 de abril. Este proceso no será muy diferente de la primera vuelta debido al fenómeno de  polarización que caracteriza al escenario político actual. Sin embargo, representa una oportunidad clave para que ambos candidatos puedan corregir los errores cometidos, perfeccionar sus propuestas y enfocarse en conquistar al sector abstencionista, que representa aproximadamente un 9% del electorado, que será decisivo en este contexto. Además, los acuerdos que se logren establecer serán fundamentales, especialmente con el candidato indígena de la Conaie, quien obtuvo un 5.25% de los votos. Su respaldo podría inclinar la balanza, considerando que ninguno de los otros 12 candidatos superó el 1% de los sufragios.

El impacto que podría tener el apoyo del candidato y las fuerzas de la Conaie en la segunda vuelta electoral, tiene un peso significativo y podría inclinar la balanza a favor de cualquiera de los dos candidatos y un ejemplo claro de esta relevancia es el gesto de la candidata del correísmo, quien lo felicitó por sus resultados, lo que evidencia el interés en establecer un diálogo con este movimiento. Sin embargo, es importante no perder de vista el historial de tensiones entre el movimiento indígena y el expresidente Correa. Durante su mandato, los integrantes de la Conaie enfrentaron maltratos y descalificaciones, como el término “ponchos dorados”, así como la pérdida de su sede en Quito.

Es fundamental recordar que las comunidades indígenas no suelen olvidar fácilmente este tipo de agravios. Por ello, cualquier intento de acercamiento deberá estar acompañado de un reconocimiento genuino y propuestas que atiendan sus demandas.

En esta primera vuelta electoral, podemos afirmar que ambos candidatos lograron importantes avances. Por un lado, la candidata correista superando el techo histórico del 30% de votación alcanzado en la última década. Por otro lado, el presidente Noboa logró, en apenas nueve meses, duplicar su votación inicial, pese a las dificultades enfrentadas durante su gobierno.

En los próximos dos meses del balotaje, Daniel Noboa deberá ir más allá de resaltar la importancia de fortalecer la economía, combatir la violencia y la seguridad en el país. Será crucial que aborde problemas concretos como la resolución de la crisis eléctrica, el desempleo, la crisis educativa y los desafíos en la producción, incluyendo el impacto del aumento del 25% en los aranceles al aluminio y al acero impuesto por la administración Trump, que afecta las exportaciones de Ecuador a los Estados Unidos.

Por su parte, Luisa González tendrá además de reafirmar su compromiso con los programas sociales, el de aclarar posturas internacionales controvertidas, como sus declaraciones sobre el apoyo a Maduro, deberá detallar su propuesta de recuperación del modelo correista con el lastre del peso de la corrupción y su cercanía con figuras procesadas, como el caso de Jorge Glas. Al mismo tiempo, busca capitalizar la nostalgia por los años de Rafael Correa, cuando la economía estaba impulsada por los ingresos petroleros y el Estado invertía desproporcionadamente en políticas sociales y la mejora de los servicios públicos.

En el ámbito económico, las propuestas de Daniel Noboa se orientan hacia el desarrollo de una economía liberal, promoviendo una mayor apertura a los mercados y priorizando el sector privado como motor principal del crecimiento. Por otro lado, Luisa González plantea una visión en la que el Estado asume un rol central en el desarrollo económico, generando empleo y movilizando los recursos necesarios para dinamizar la economía del país. Estas dos posturas representan visiones opuestas: una de corte capitalista y la otra con el enfoque del socialismo del siglo XXI, entre las cuales los ecuatorianos deberán tomar una decisión trascendental.

Hay que destacar que esta polarización es inédita en el periodo democrático ecuatoriano, configurando dos bloques hegemónicos que, por sí solos, no cuentan con la capacidad de aprobar leyes. Esto obliga inexorablemente a la construcción de alianzas y acuerdos para garantizar la gobernabilidad tanto en el poder ejecutivo como en el legislativo. En este contexto, el Ecuador se encuentra enredado y condicionado a un esquema de compromisos y negociaciones.

Es fundamental que la campaña electoral de los próximos dos meses se centre, en lugar de enfrascarse en una retórica política de descalificaciones, se enfoquen en brindar a los ciudadanos información para elegir opciones políticas basadas en propuestas concretas y no en odios, divisiones sociales o revanchismos. Las prioridades deben centrarse en atender necesidades urgentes como la generación de empleo, la mejora de los servicios de educación y salud, la erradicación del narcotráfico y la violencia, y, sobre todo, en elevar la calidad de vida de todos los ecuatorianos.

Noticias Relacionadas

El periodismo independiente necesita del apoyo de sus lectores para continuar y garantizar que las noticias incómodas que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. ¡Hoy, con tu apoyo, seguiremos trabajando arduamente por un periodismo libre de censuras!

Apoya a El Nacional