protector solar piel

La mejor manera de proteger la piel al 100% es permaneciendo totalmente fuera de los rayos del sol, pero eso es muy improbable, sobre todo cuando vives en zona tropical, donde el verano permea todo el año. Por tal razón, es importante reconocer cuánto nos exponemos a los rayos ultravioletas (UV), que no son imaginarios como los «monstruos» a los que les temíamos de pequeños antes de dormir.

Estos rayos son unas formas de radiación naturalmente emitidas por el sol y muy dañinas para la piel. Se dividen en: los rayos UVA -de longitud de onda larga-, que pueden causar arrugas prematuras y manchas, y en los UVB -de longitud de onda media-, que son los responsables de ocasionar quemaduras de sol y, en el peor de los casos, cáncer en la piel.

Pero no hay por qué preocuparse: los filtros solares son el salva-cutis más práctico para mantener la piel saludable y protegida. La gran mayoría de los bloqueadores contienen factores de protección solar (SPF, en inglés), que miden cuánta energía solar se necesita para producir una quemadura de sol en una piel desprotegida.

La Asociación Americana de Dermatología recomienda usar un filtro con SPF de 30 o más, de amplio espectro, resistente al agua en el caso de que te expongas al sol. Debes aplicarlo unos 15 a 20 minutos antes de cualquier actividad al aire libre y reaplicar cada dos horas.

A continuación, en entrevista con El Nuevo Día, la dermatóloga Noelani González aclaró las dudas más comunes sobre los protectores solares.

–Existen dos tipos de protectores o bloqueadores solares en el mercado: aquellos que son químicos y otros que son minerales o físicos. ¿Cuál es la diferencia entre ellos?

–Los protectores que son minerales o físicos contienen ingredientes como lo es el zinc oxide (óxido de zinc) o el titanium oxide (óxido de titanio) y estos protectores solares lo que hacen es que crean una barrera en tu piel. De esa manera, nos protegen contra los rayos ultravioleta.

Los protectores solares que son químicos (u orgánicos) se absorben en nuestra piel y, al absorberse de esta manera, ellos nos van a proteger de los rayos ultravioleta, y tienen otros tipos de ingredientes como el octocrylene (octocrileno), oxybenzone (oxibenzona), etc.

El mejor protector solar es el que en realidad vayas a usar. O sea que, cualquiera de esas dos opciones está bien.

–¿Importa el número del factor de protección solar (SPF) al elegir un bloqueador solar?

–La recomendación es que se utilice un SPF de 30 o más. El que vayamos aumentando de SPF, básicamente lo que va a aumentar en términos de porcentaje de cobertura de nuestro cuerpo es varios porcientos. Por ejemplo, subir de 93% a 95% de cobertura. Así que no es tan importante una vez subimos de 30 hacia arriba, sino que debe de ser mínimo 30.

–¿Algún ingrediente importante que uno debe priorizar o descartar a la hora de elegir un protector solar?

–Hay algunos estados que han variado el uso de (la oxibenzona), puesto que existen estudios que han sugerido que este químico es perjudicial para los arrecifes de coral y otros organismos marítimos. Sin embargo, recalcó que en términos de efectos hacia un humano no ha habido estudios suficientemente grandes o completos para nosotros poder tomar una posición como tal.

Por otro lado, hay pacientes que pueden tener pieles sensibles o sensitivas. En esos casos, lo que nosotros les recomendamos es que utilicen los protectores solares físicos o minerales.

–¿Se debe utilizar el mismo filtro tanto para el rostro como para el cuerpo? ¿O deben ser diferentes?

–En realidad, depende. Hay protectores solares que están diseñados para la piel de nuestro rostro donde se siente un poco más elegantes ese acabado o se le incluye diferentes tipos de tratamientos como, por ejemplo, niacinamida. O, se le incluye alguna vitamina que ayuden también a tratar ciertas condiciones que tenga el paciente. Pero, podemos utilizar cualquier protector solar; es más cuestión de preferencia.

–¿Con cuánta frecuencia se debe aplicar y reaplicar un bloqueador solar?

–La recomendación es que mínimo sea cada dos horas. O si fue que fuiste a nadar, o estás sudando mucho, pues justo después de tu salir de nadar o de sudarte, lo vas a reaplicar. Lo importante es que “la etiqueta diga que es resistente al agua.

–Además de los tipos de filtros solares, hay varios métodos de aplicación: en loción, en barra y en aerosol. ¿Cuál es la mejor forma de aplicarlos para mayor protección?

–Si estamos hablando del cuerpo entero, es una onza (líquida) de protector solar y eso debe de ser suficiente para tú llenar un vasito como de shot. Si estamos hablando de lo que es la cara y el cuello, vas a poner tu protector solar en dos deditos y eso es lo que vas a utilizar.

En el caso de un protector solar que sea en barra, por cada área de la piel que estemos tratando de proteger, debemos de aplicar cuatro pases de esa barra para adelante y para atrás para asegurarnos que tenemos la cantidad adecuada. Luego, lo vamos a regar en nuestra piel.

Algunos tips en cuanto a cuando estás aplicándote el protector en aerosol es que lo hagas bien de cerca a tu piel, y que la cantidad sea bastante generosa… Recomendamos que esto no sea la manera principal de aplicarte el protector, (sino que) lo uses para reaplicar.

–¿Cuál es la diferencia entre un bloqueador blanco y un bloqueador con tinte?

–Los protectores solares que dejan un poquito de ese tintecito blanco tienden a ser minerales o físicos y protegen muy, muy bien. (Los que) tienen un tintecito marrón, o como si fuese maquillaje, sí tienen un propósito. Han salido estudios que demuestran que estos protectores solares protegen en cuanto a la luz visible, la que sale de las bombillas. Y esto es importante para pacientes que padecen de condiciones donde tengan manchas, porque se pueden empeorar con la luz visible.

–Algunos bloqueadores dejan rastros blancuzcos o “white cast” en la piel. ¿Cómo se evita?

–En términos de recomendaciones para que eso no te ocurra, varias cosas: uno es que te lo riegues súper, super bien en tu piel. O sea, que a medida que tú sigas regándolo y regándolo, se supone que ese tinte blanco pues vaya disminuyendo. Dos, en términos del rostro, utilizar el (protector con) tinte o utilizar uno que deje ese rastro blanco y te aplicas maquillaje encima y de esa manera lo tapas.

Pero cuando estamos hablando del cuerpo, si es algo que de verdad te preocupa no dejarte este rastro blanco, lo que puedes hacer es utilizar un protector solar químico y no mineral o físico. Y los que son químicos usualmente te los riegas y son bastante transparentes y se sienten mejor en tu piel.

–A muchas personas y viajeros les encanta tomar el sol en la playa o en la piscina para broncearse. ¿Qué recomiendan para obtener un bronceado sin exponer la piel al peligro de los rayos ultravioletas?

–Nunca en una cámara de broncear, (porque) aumenta tu riesgo de hasta un 50% de desarrollar cáncer de piel. El utilizar una cámara de bronceado también puede aumentar el riesgo de desarrollar el cáncer de piel que se llama melanoma por un 47%. Y, con cada exposición, el riesgo aumenta.

–¿Qué otro consejo tiene para cuidar la piel del sol?

–No hay ningún protector solar que te proteja al 100%. O sea que, es bien importante que siempre estemos buscando la sombra, que nos pongamos ropa que nos proteja también. Que utilicemos sombreros anchos y gafas que nos protejan contra los rayos UV.


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