ENTRETENIMIENTO

Bad Bunny pone las reglas de juego

por Avatar Ariany Brizuela

Benito Antonio Martínez Ocasio era un adolescente de Vega Baja, una pequeña comunidad al norte de Puerto Rico, que soñaba con ser cantante mientras trabajaba como empaquetador en un supermercado local. Sus primeras canciones las publicó en Soundcloud. Tenía 13 años y la esperanza de que alguien con peso en la industria las escuchara y se fijara en él. Una de sus composiciones, “Diles”, llamó la atención del DJ Luian, un veterano productor de reguetón que lo firmó para su sello Hear This Music. “Soy peor” y “Krippy Kush”, junto con Farruko, llamaron la atención, pero no siempre de forma positiva. Sus letras explícitas y su tono de voz, grueso y rasposo, eran motivo de críticas y burlas. A Benito no lo tomaban en serio. Pero, lo que nadie imaginó, es que un par de años más tarde ese muchacho, que tomó su nombre artístico de una foto de infancia con orejas de conejo en la cabeza, se convertiría en Bad Bunny, el artista latino mayor proyección en el mundo hoy.

No fue fácil. Bad Bunny tuvo que ganarse el respeto de la industria y de todos a pulso, canción a canción. Trabajando sin descanso. Su primer disco, X100pre (2018), lo puso en el mapa. Los siguientes lo consolidaron como uno de los más grandes artistas latinoamericanos en el mundo, sobre todo YHLQMDLG (2020), Un verano sin ti (2023) y el más reciente DeBÍ TiRAR MáS FOToS (2025). Este último es –según el propio cantante– el proyecto más importante de su carrera hasta el momento. No solo por su posicionamiento en las listas de música, que lidera desde su lanzamiento el 5 de enero como un regalo adelantado por el Día de Reyes, sino también por su impacto cultural más allá de las fronteras de Puerto Rico, lugar de nacimiento del cantante y en el que está inspirado el disco.

 

 

Antes de lanzar su primer álbum, las colaboraciones con otros artistas también fueron importantes para Benito. Canciones como “Mayores”, con Becky G, “Ahora me llama”, con Karol G, o incluso “Báilame”, junto con Nacho y Yandel, lo pusieron en el radar. Pero fueron sus featurings con J Balvin, uno de los primeros impulsores de su carrera al inicio, tal vez el más importante. Las colaboraciones entre ambos derivaron en un álbum: Oasis (2019), que hizo que el nombre de Bad Bunny comenzara a sonar con más fuerza. Poco después, su canción “Callaíta” –que cantó durante su aparición como invitado sorpresa en el Super Bowl LIV, que protagonizaron Shakira y Jennifer Lopez, y que hoy versiona en acústico Jorge Drexler en sus conciertos– fue un abreboca de lo que estaba por venir. 

Su segundo álbum, YHLQMDLG, marcó un antes y un después en su carrera. Fue el comienzo de su meteórico ascenso al estrellato. Sus polémicas letras, cuestionadas por muchos por su contenido explícito pero que le valieron el cuestionado reconocimiento al Compositor del Año por la Sociedad Americana de Compositores, Autores y Editores (Ascap), así como su estilo artístico innovador, caracterizado por romper paradigmas establecidos en la industria musical al abordar temas como la violencia de género y el empoderamiento femenino, lo llevaron a convertirse en un fenómeno sociocultural que había llegado para quedarse.

 

 

Benito no ha parado ni un segundo, ni siquiera para tomar aliento. En 2020, publicó dos discos más: Las que no iban a salir y El último tour del mundo. Ese mismo año, también recorrió las calles de Nueva York en plena pandemia de covid-19 sobre el techo de un camión en forma de vagón de metro para ofrecer un concierto gratuito que transmitió a través de YouTube para cantar los temas de YHLQMDLG, en vista de que no pudo salir de gira con ese álbum. Dos años más tarde, publicó Un verano sin ti, que le dio su primer récord Guinness al álbum más escuchado en la historia. En 2022, el cuarto disco de Bad Bunny superó 15.177 billones de reproducciones.

Aunque el cantante ha insinuado en varias oportunidades su intención de retirarse o –al menos– hacer una pausa, siempre sorprende con algo nuevo.  Pasó en 2023, cuando dijo que se tomaría un descanso de los escenarios para enfocarse en su salud física y mental. Lo cumplió a medias, pues a finales de ese año lanzó su quinto álbum Nadie sabe lo que va a pasar mañana, con el que regresó al trap, y su gira Most Wanted, que lo llevó a recorrer arenas de Estados Unidos.

 

Bad Bunny

 

Más allá de la música, el llamado “conejo malo” también ha conquistado otros espacios. Se convirtió en el primer hombre en aparecer en la revista Playboy y en el primer artista urbano latino en aparecer en la portada de la emblemática revista Rolling Stone. También tuvo su debut como actor en pantalla grande en películas como Bullet Train (2022), en la que comparte créditos con Bad Pitt, o Cassandro (2023), junto con Gael García Bernal. Antes tuvo una participación en la serie de Netflix Narcos: México.

Bad Bunny también ha destacado en la moda. Sus atuendos llamativos, desde sus trajes con estampados coloridos en sus primeras alfombras rojas hasta sus más recientes looks más sobrios y estilizados, han llamado la atención de muchos. El cantante de “Titi me preguntó” se convirtió en una presencia habitual en eventos de moda como la Met Gala, a la que ha asistido desde 2022. Pero fue su relación con Kedall Jenner, una de la menores del clan Kardashian, la que lo hizo entrar al radar de figuras como Anna Wintour, editora de revista Vogue, a quien acompañó en la primera fila del desfile de Dior en la Semana de la Moda en París el año pasado. De hecho, el anuncio de su noviazgo con la modelo de 29 años, del que se sospechaba desde que fueron vistos cenando juntos en 2023, lo hicieron en una campaña de Gucci. Desde entonces, hasta que su breve romance terminó, a finales de ese año, la pareja hizo varias apariciones en eventos como la Semana de la Moda de Milán.

 

bad bunny y kendall jenner

 

Un regalo y una carta de amor a Puerto Rico

Las primeras pistas de DeBÍ TiRAR MáS FOToS llegaron meses antes del lanzamiento con varias fotos publicadas en el Instagram de San Benito, como lo conocen gran parte de sus fans. Muchas alusivas a Puerto Rico y sus tradiciones como el pitorro de coco, bebida a base de ron artesanal que da nombre a una de las canciones del álbum, o del sapo concho, especie endémica de Puerto Rico en la que está inspirada uno de los personajes del universo visual del nuevo álbum de Bad Bunny.

Más adelante llegaron más pistas: un cortometraje protagonizado por el cineasta puertorriqueño Jacobo Morales y Concho, una versión animada del sapo puertorriqueño, la portada del disco con el nombre de las 17 canciones que le dan forma al proyecto y, finalmente, el esperado anuncio.

 

 

Un día antes del Día de Reyes, al mediodía, el cantante apareció vestido como uno de los reyes magos,  barba, corona y túnica incluidas, en un video en Instagram para anunciar la tan esperada noticia: el álbum ya estaba disponible.

DeBÍ TiRAR MáS FOToS conquistó rápidamente el top global de Spotify. El álbum ocupó el primer puesto en las listas de Spotify Daily, Weekly Top Artist y Weekly Top Albums Global. Además, 16 de las 17 canciones del disco figuraron en el Top 50: Global de Spotify. El disco también debutó en la primera posición del Billboard 200, logrando así que el “Conejo malo” alcanzara su cuarto liderato en la lista, que obtuvo previamente con Nadie sabe lo que va a pasar mañana (en 2023), Un verano sin ti (2022) y El último tour del mundo (2020).

 

 

En Venezuela no fue distinto. Durante su primera semana de lanzamiento, DeBÍ TiRAR MáS FOToS dominó el Top 50 en Spotify en el país: las 17 canciones del álbum figuraron en el listado, de las cuales nueve ocuparon los primeros 10 puestos del ranking. Bad Bunny también se convirtió en el primer artista en superar mil millones de reproducciones en Spotify este año.

El álbum también conquistó el primer lugar de las listas de Apple Music en 62 países, entre los que destacan Canadá, Francia, Suecia y Brasil. En este último el “conejo malo” se convirtió en el primer artista latino no brasileño en tener una canción en solitario entre las más escuchadas en Brasil: “DtMF”. Asimismo, las 17 canciones del disco entraron en el top 40 del Apple Music Global Daily Top 100, con siete de ellas en el top 10.

 

Bad Bunny

 

DeBÍ TiRAR MáS FOToS también ha sido reconocido por prestigiosas publicaciones como la revista Rolling Stone, que le dio la calificación de 100/100 y describió como «un clásico instantáneo»; mientras que la publicación estadounidense Pitchfork nombró el álbum como Mejor Música Nueva y destacó el tema “Lo que le pasó a Hawai” como Mejor Nueva Canción.

Más allá de los números y las listas, DeBÍ TiRAR MáS FOToS le dio a Bad Bunny el título de rey del pop, como él mismo lo dice en su canción “Nuevayol”. El cantante no solo hizo que el reguetón conquistara el mundo sino que también logró que otros géneros musicales, como la salsa, llegaran a nuevos espacios como lo hizo con “Baile inolvidable”, canción que abre el disco y que se posicionó en el puesto N° 4 de la lista Billboard Global 200.

 

 

DeBÍ TiRAR MáS FOToS es una carta de amor a Puerto Rico, a su cultura y a su gente. La misma que creció escuchando en la radio y lo inspiraron a perseguir una carrera en el reguetón. Wisin y Yandel, Héctor y Tito, Ángel y Khriz, Alexis y Fido, Nova y Jory, por mencionar algunos. Pero también a una nueva generación de músicos de la isla que merecen más visibilidad, como la cantautora RaiNao, con quien canta en “Perfumito nuevo” y la banda Chuwi, que participa en “Weltita”. También quería presentarle a quienes escuchan su música, en su mayoría jóvenes, agrupaciones como El Gran Combo de Puerto Rico, a quienes homenajea al incluir un sample del clásico “Un verano en Nueva York” en el tema “Nuevayol”, o Los pleneros de las Cresta, que participan en su canción “Café con ron”.

Bad Bunny quería que el mundo pusiera los ojos sobre Puerto Rico y sus tradiciones, pero también sobre los problemas que afectan a la isla. El álbum, el sexto en solitario de su carrera, es el más crítico de hasta el momento. Continúa lo que comenzó en un Verano sin ti con el video de “El apagón”, que a mitad de canción incluye un reportaje documental realizado por la periodista puertorriqueña Bianca Graula que aborda problemas como la gentrificación, proceso de renovación urbana que desplaza a los habitantes locales, y crisis eléctrica en la isla. En DeBÍ TiRAR MáS FOToS el cantante profundiza en estos temas y otros como las fallas de infraestructura, como en “Bokete”, y la migración, “La mudanza” o “Lo que le pasó a Hawaii”. 

 

 

Este último tema ha sido el que más ha resonado por su mensaje político. “Quieren quitarme el río y también la playa, quieren el barrio mío y que abuelita se vaya. No, no sueltes la bandera ni olvides el lelolai. Que no quiero que hagan contigo lo que le pasó a Hawái”, canta Bad Bunny en referencia a la isla del pacífico que tras ser anexada a Estados Unidos en 1898 perdió su cultura y tradiciones por el desplazamiento de su población autóctona.

Un álbum que resuena más allá de la isla

Aunque el álbum está repleto de referencias muy marcadas de Puerto Rico, eso no ha impedido que personas de todo el continente se vieran reflejadas en las canciones, que interpretaron de acuerdo con sus propios contextos. El lanzamiento de DeBÍ TiRAR MáS FOToS ocurrió días antes de una convocatoria realizada por la líder de la oposición María Corina Machado para defender la victoria de Edmundo González en las elecciones del pasado 28 de julio, en las que Maduro fue proclamado vencedor, pero que la comunidad internacional reconoce como fraudulentas. Esa semana, las redes sociales se llenaron de videos en redes sociales con imágenes de momentos y lugares de Venezuela que añoran musicalizados con las canciones “Lo que le pasó a Hawaii” y “DtMF”, que da nombre al disco. Lo mismo pasó en varios países de toda la región. 

Más allá de las canciones, uno de los elementos del álbum que más conectó con las personas fuera de la isla fue la portada del álbum: dos sillas plásticas estilo monobloque –populares por ser ligeras y fáciles de apilar– y de fondo una pared de selva con varias matas de plátano. Un paisaje común en varios países de latinoamericana. Esos dos elementos fueron suficientes para que la imagen, que aunque fue tomada en San Juan, se transformara en un símbolo que evoca al hogar, a lo familiar, lo tradicional. Una imagen que  haber sido capturada en el patio de cualquier casa Venezuela adentro, en una vivienda de la costa colombiana, de La Habana…

Bad Bunny se queda en Puerto Rico

Tras el lanzamiento de DeBÍ TiRAR MáS FOToS, Bad Bunny eligió quedarse en casa. Aunque hay muchos países que no ha visitado aún y otros a los que quiere volver, prefirió no embarcarse –por el momento– en una gran gira mundial. Antes quiere pasar más tiempo con su gente, con los que lo apoyaron desde el comienzo y lo acompañaron en el camino, y darles lo mejor que tiene que ofrecer: su música. 

El cantante hará una residencia en el Coliseo de Puerto Rico a la que nombró No me quiero ir de aquí. Tendrá shows todos los fines de semana, de viernes a domingo, durante tres meses. En total, serán 30 conciertos, completamente agotados. Los boletos para los espectáculos, de los cuales nueve serán sólo para residentes de la isla, se vendieron en apenas cuatro horas: más de 400.000 tickets. Con esto, el cantante rompió el récord de más presentaciones consecutivas en el principal recinto de la isla, que antes pertenecía a Wisin y Yandel con 14 funciones.

 

 

Con esta serie de conciertos, el cantante quiere ayudar a fomentar de forma positiva el turismo en Puerto Rico. Además de los boletos para los shows, también se pusieron a la venta paquetes de hospedaje en más de 18 hoteles en áreas turísticas de San Juan, Bayamón, Luquillo, Caguas y Ponce. Se prevé que la residencia de Bad Bunny genere un impacto de 100 millones de dólares para la economía de la isla, de acuerdo con Tomás Ramírez, vicepresidente de la guía de turismo Discover Puerto Rico.

Aunque el cantante por el momento no tiene entre sus planes visitar otros países, no significa que no lo hará el próximo año o incluso antes. Prometió que antes de que termine el año anunciará cuándo emprenderá un tour mundial

Mientras tanto, Bad Bunny está pasándola bien en casa rodeado de los suyos. Pero eso no le impide tomar un avión a Nueva York para ser copresentador de The Tonight Show o para cantar en el aniversario 50 de Saturday Night Live. Por muchos vuelos que tome, al final del día siempre regresa a casa. Él es quien pone ahora las reglas del juego.