El Botafogo de Jefferson Savarino no pudo evitar la derrota en la final de ida de la Recopa Suramericana 2025 y cayó 2-0 ante el Racing brasileño este jueves. El torneo midió al campeón de la Copa Libertadores 2024 (Botafogo) con el de la Suramericana 2024 (Racing).
El juego fue en el Estadio Presidente Perón «Cilindro» de Avellaneda colmado con más de 52.000 personas. El volante venezolano fue titular y disputó 88 minutos por parte del conjunto brasileño. La vuelta se jugará en Río de Janeiro el próximo jueves, con arbitraje del venezolano Jesús Valenzuela.
Con goles de Luciano Vietto, de penalti, (m.30) y Adrián «Maravilla» Martínez (m.62), la «Academia» logró una ventaja importante de cara a la revancha del próximo jueves.
El equipo dirigido por Gustavo Costas comenzó a pie firme y con la seria intención de llevarse por delante a su rival con una dupla ofensiva compuesta por Martínez y Maximiliano Salas.
Sin embargo, los defensas de Botafogo resistieron los embates iniciales del local que estaba impulsado por su público.
Luego de dos acciones certeras de gol con falta de puntería en el minuto 30, un remate frontal cayó en el área y Alexander Barboza le empleó un codazo a Adrián «Maravilla» Martínez.
El que es un tipazo es el PF de Botafogo pic.twitter.com/Iiv2uvMGDr
— Racing y Coso (@CabezadeRacing) February 21, 2025
El árbitro Felipe González a instancia del VAR sancionó penalti. Lucano Vietto no falló en la definición con un remate cruzado que fue imposible de contener para John Victor.
Luego, el autor del gol debió salir por una lesión muscular y en su lugar ingresó Matías Zaracho. Fue una recta final del primer tiempo que mantuvo a Racing como amplio dominador.
En el complemento se vio lo mejor de Botafogo que tuvo dos acciones con Igor Jesus como protagonista. Sin embargo, en el minuto 62 recibió un golpe de nocaut por parte de un contragolpe. El equipo tuvo combinación en una pared de Salas para Martínez, que definió fuerte y marcó el 2-0.
Desde allí Racing tuvo tres opciones claras para aumentar. Botafogo sintió el ritmo de juego y la cantidad de bajas que sufrió desde su consagración en la Copa Libertadores hasta el presente.